Para una discusión sobre arte y psicoanálisis

El concepto de aura

Carlos Weisse

El concepto de Aura en la obra de Benjamín es definida como “la manifestación de una lejanía” por más cercana que ésta esté. Pero el binomio lejanía –cercanía no responden a la misma esencia, la cercanía es de orden espacial, la lejanía es de orden sagrado o cultual. Así la lejanía se revela en el orden de lo que despierta respeto. No debemos olvidar el respeto a los grandes maestros que eran considerados como intermediarios entre los dioses y los hombres, o directamente creadores sagrados como en el romanticismo, los llamados genios.

A lo anteriormente dicho corresponde el concepto de autenticidad, es decir el aquí y ahora de la obra original de la mano del artista, esto implica una relativa pérdida con respecto a la reproducibilidad técnica. Pero podríamos decir que hay una relación inversa entre la dimensión aurática y las condiciones de producción de la obra que supone la reproductibilidad técnica. A menor valor cultual, lejanía y singularidad, mayor valor exhibitorio, fugacidad, transitoriedad y fundamentación política.

Benjamín considera a la fotografía y al cine las formas de arte más representativas del siglo XX, hoy deberíamos agregar el video, la digitalización etc. En tanto representantes técnicos del siglo XXI, lo que dio en llamarse nuevos soportes. Las nuevas formas de producción que en siglo XX pasaban por la maquinaria de la producción industrial (la fábrica, la industria) hoy pasan por los flujos de datos, la financiarización de la economía, y la digitalización de lo real.

El arte tiene el soporte que su emplazamiento histórico le permite, así como el espíritu y la ideología de la época se refleja en él, tanto en su sostén como en la más acérrima crítica. La entrada de las masas en el arte por ejemplo fue fruto del modo de producción capitalista que acercó a su alcance algo que siempre le fue inaccesible. Le permitió por primera vez la circulación de la imagen.

Esta entrada de las masas es correlativo de un efecto de “Shock “mediatizado por el arte, proyectiles lanzados al ojo del espectador. Este efecto puede captarse tanto en el cine como en movimiento Dadá. La tranquilidad de la experiencia contemplativa, acorde con la tranquilidad del movimiento del caminante,típico de la época aurática da paso al frenesí , la violencia, la rapidez de la ciudad moderna.

Pero Benjamín no es un nostálgico del aura, creía en nuevas formas de arte que no diferenciaran arte popular y arte culto, un arte al servicio de la liberación. La reproductibilidad técnica democratizó la recepción de las imágenes visuales poniéndolas a disposición de una audiencia masiva y así circularon por doquier las obras maestras del pasado. Lo aurático en suma había sido un aliado del poder y de la exclusión de las masas Benjamín abogaba por la politización del arte, es probable que lo más acertado a considerar sea la posición del aura en relación de la Novena Tesis de la filosofía de la historia. En referencia al cuadro de Klee “Angelus Novus”, plantea que éste ha vuelto el rostro hacia el pasado, y, donde para nosotros es una cadena de datos, él ve una catástrofe única que amontona ruina sobre ruina. El ángel no puede detenerse porque un huracán se ha enredado en sus alas. Ese huracán concluye Benjamín “es lo que llamamos progreso”

En el arte contemporáneo el concepto de aura es problematizado, pero ¿Por qué no aplicar el Angelus Novus al concepto de aura? ¿Por qué no ver el aura en el pasado del arte como aplastamiento de las masas, y la dependencia de los maestros hacia el poder, la realeza, la Iglesia, la aristocracia o sus equivalentes? ¿No podemos vislumbrar más allá de la belleza, la servidumbre, y el desprecio como cenizas que se acumulan?
El aura es la dimensión de la lejanía y el respeto ¿no incluyen también estos rasgos a las clases dominantes? ¿No fueron también vehículo de engaño para captar la sensibilidad devota de los fieles? ¿La dimensión aplastante de las cortes? ¿La incitación a ser carne de batalla, alimento para la espada?
El culto crece con los años y oculta las miserias, queda la lejanía de la belleza, la forma y el color flotando en la historia. Freud fue uno de sus cultores y tal vez su concepto de sublimación tiene secretos vínculos con el aura como atributo de la cultura. El ángel de la Historia mira a la lejanía del pasado pero sus ojos abiertos ven más allá, aunque está inerme frente al vendaval del progreso y no puede cerrar sus alas.

El vendaval del progreso deviene tecnología, no solamente reproductibilidad técnica sino nuevos soportes, nuevas dimensiones críticas, la ironía y el sarcasmo instala paradojas, enrarece los límites y produce un extrañamiento de la realidad cotidiana del espectador. Obliga a pensar y no a contemplar. ¿Serán estos elementos los herederos del aura como una nueva lejanía desacralizada?