Lo femenino

Lo femenino

Comprar online

Vol. 76, no. 1 (Marzo-2019)

Índice

Editorial

  • Susana Vinocur Fischbein

Trabajos pre-publicados

  • Femenino plural: ¿Histeria, masoquismo o melancolía? Catherine Chabert
  • Hacia una deconstrucción de “lo femenino”: Discursos, Lógicas y Poder Implicancias teórico-clínicas. Leticia Glocer Fiorini
  • Lo femenino, el analista y el niño teórico. Dominique Scarfone

Trabajos de miembros de APA para el 51o Congreso IPA, 2019

  • Vera: el despertar tardío del deseo maternal. Isabel Eckell
  • Los sonidos del silencio – Abuso sexual infantil. La escucha psicoanalítica desde una posición femenina. Casilda Casado Sastre
  • El masoquismo femenino, ¿Un recurrente fantasma masculino? Jaime Szpilka

Relectura y reedición de clásicos

  • El cuerpo erógeno femenino: sus tabúes y sus orgasmos. Alcira Mariam Alizade
  • Comentario sobre el trabajo de Alcira Mariam Alizade. Alejandra Vertzner Marucco

Mesa Redonda

  • Sexualidades en la clínica psicoanalítica hoy. Juan Gennaro, Irene Meler, Oscar Paulucci, Leticia Glocer Fiorini

Premios

  • Técnica analítica: hoy como ayer. Rafael Marucco

Revista de Libros

  • Psicopatología del poder de Jorge L. Tizón. Carlos Moguillansky

Revista de Revistas

  • Revista Psyche, Enero 2019. Juan Carlos Weissmann

Obituarios

  • Dr. David Maldavsky. In Memoriam. Osvaldo Bodni
  • Dra. Dra. Elisabetta Gennari de Rocca. Centro Psicoanalítico Dr. Celes Ernesto Cárcamo. Centro de Estudios Psicoanalíticos de Quilmes

Editorial

El primer número del Volumen 76 de nuestra Revista de Psicoanálisis adhiere a la celebración del 51º Congreso de la API a realizarse en Londres del 24 al 27 de julio próximos, que versará sobre LO FEMENINO. En esta ocasión, nos complace comunicar que podemos brindar de manera anticipada en español, como Trabajos Prepublicados, tres de las cuatro conferencias principales que se expondrán durante su desarrollo.

Sin duda, la elección del tema de Lo Femenino responde a un debate social, cultural y científico de carácter internacional, del cual el psicoanálisis como teoría y práctica no puede quedarse alejado.

En su trabajo Femenino plural: ¿Histeria, masoquismo o melancolía?, Catherine Chabert examina con detenimiento las parejas de opuestos que simultáneamente se enfrentan y se unen en la dialéctica del pensamiento freudiano. Considera que lo masculino-femenino ocupa un lugar paradigmático, dado que la distinción entre pulsiones sexuales y pulsiones de autoconservación sostienen la diferenciación entre el yo y el objeto por la distribución de sus investiduras. Sin embargo, en su opinión, el otro, el extranjero, es también aquel que es el diferente sexualmente. A través de dos casos clínicos la autora exhibe las relaciones entre el masoquismo moral y la melancolía y las dificultades de renunciar a ello, así como también interpela los cruzamientos entre histeria y narcisismo a través de un tipo de elección de objeto particular.

Leticia Glocer Fiorini aporta sus inquietudes epistemológicas y filosóficas en su conferencia Hacia una deconstrucción de “lo femenino”: Discursos, Lógicas y Poder. Implicancias teórico-clínicas. Su propuesta va más allá del concepto de una esencia femenina, que considera que pertenece a una conceptualización binaria, masculino-femenino, e invita a pensar esta categoría según lógicas posbinarias.

La autora analiza los múltiples sentidos de la categoría “femenino” al diferenciar entre lo femenino, la feminidad, la sexualidad femenina, la maternidad y las mujeres, si bien también establece sus relaciones. Su escrito aborda, además, la categoría da la “diferencia”, vinculada esencialmente al concepto de diferencia sexual, e incluye otras conceptualizaciones acerca de la diferencia como operatoria simbólica. Otros temas examinados de manera crítica son el complejo de Edipo-castración en la niña, las funciones paterna y materna y el deseo de hijo. Es evidente que todas estas categorías están firmemente ligadas y no pueden dejar de incluirse.

Dominique Scarfone explora en su trabajo Lo femenino, el analista y el niño teórico los factores internos de la teorización que pudieron condicionar lo que el autor considera “su extravío”, y —dada la formulación freudiana de una teoría muy conservadora de la femineidad— emite una advertencia en relación con su persistencia en el pensamiento psicoanalítico contemporáneo. Según el autor, el error de Freud fue integrar, tal como eran formuladas, las teorías infantiles en la doctrina psicoanalítica. Se plantea cómo pudo producirse esto, a pesar de que el psicoanálisis comenzó su recorrido al rebatir numerosos puntos de vista estereotipados.

Scarfone no solo examina las teorías de Laplanche acerca de la relación entre el mensaje de la asignación de género, la percepción de la diferencia sexual y el rechazo-instalación de lo sexual inconsciente, sino que además incluye aportes antropológicos, sociológicos e históricos —como el trabajo de Françoise Héritier (1996-2012)— respecto de la historia de una larga lucha, nunca saldada, entre fuerzas asimétricas que actúan en la sociedad humana. Una lucha en la que el factor constante ha sido el control del cuerpo femenino y de su capacidad de reproducción. Es de advertir que el autor también recupera el relevante artículo de Karen Horney (1926), en el que en su crítica a Freud compara las teorías sexuales infantiles según el niño pequeño y la visión psicoanalítica oficial del desarrollo femenino.

Los trabajos de nuestros colegas que se presentarán en el congreso, y han podido ser incluidos, son Vera: el despertar tardío del deseo maternal, de Isabel Eckell, Los sonidos del silencio. Abuso sexual infantil. La escucha psicoanalítica desde una posición femenina, de Casilda Casado Sastre y El masoquismo femenino: ¿un recurrente fantasma masculino? de Jaime Szpilka.

Isabel Eckell presenta el caso de una paciente, quien, en virtud de la evolución positiva de su análisis, comenzó a manifestar fantasías de realización femeninas. Afloraron en ella deseos eróticos y, junto con ellos, el despertar tardío del deseo maternal. En la etapa del tratamiento que se ilustra, se trabajó sobre la psicosexualidad de la paciente y el deseo de hijo. La autora examina también las vicisitudes de la búsqueda de un embarazo en edad avanzada, posibilitado por los avances de la medicina reproductiva.

Casilda Casado Sastre estudia el tema del abuso sexual en la infancia y presta especial atención a la capacidad de la escucha psicoanalítica femenina. Es precisamente este tipo de escucha la que permite captar aquello que “nos hace ruido” y lo “inarmónico o disruptivo” que trae el paciente. La autora sostiene que esta capacidad de escucha facilita identificar el momento en que sobreviene el trauma. El paciente comunica lo “innombrable” a través del lenguaje preverbal o del silencio. El poder observar estas modalidades hace que ellas se transformen en un lenguaje elocuente que debe ser descifrado.

Casado Sastre estima que el abuso sexual infantil deriva, en su sentido más profundo, de la transgresión a cometer incesto, si bien en realidad sería el filicidio el que origina la prohibición del incesto y el retorno de lo reprimido por la horda primitiva en el festín totémico. La autora incluye el caso clínico de una niña y el de una adolescente como representativos de estas ideas.

Jaime Szpilka formula una atrevida hipótesis que implica una vuelta de tuerca respecto de la versión tradicional sobre el masoquismo femenino. Su crítica se dirige a las consideraciones naturalistas respecto del inconsciente, donde incluye buena parte de la llamada psicopatología que es posible leer como un fracaso de la desnaturalización subjetiva. Considera que el complejo de Edipo es el mayor exponente de dicha desnaturalización; y postula, como ya lo hiciera en escritos anteriores, un sujeto del inconsciente estructurado alrededor de una asunción ética, constituido en torno a la palabra como ley.

Tras un análisis riguroso de “Un niño es pegado”, y “El problema económico del masoquismo”, Szpilka expresa que “el supuesto masoquismo femenino debería inscribirse en la lógica edípica y en las mismas coordenadas que presiden el masoquismo moral. Por eso el masoquismo femenino podría ser considerado en última instancia un fantasma masculino”.

En la siguiente sección dedicada a la Relectura y Reedición de Clásicos, Alejandra Vertzner Marucco comenta el trabajo de Alcira Mariam Alizade de 1989: El cuerpo erógeno femenino: sus tabúes y sus orgasmos. No cabe duda de que el trabajo de Alizade constituye un hito en el tema que nos ocupa, y la autora del comentario rinde un sincero y merecido homenaje a quien fuera una de las precursoras de estas cuestiones en nuestra institución. En este sentido, se preocupa por ubicar este escrito en correspondencia con otros trabajos y libros publicados por Mariam Alizade.

La autora destaca entre los tópicos abordados la vigencia de lo pulsional, el lugar de lo femenino y de la mujer en relación con variables culturales e históricas. Recuerda que el compromiso de Mariam con estas problemáticas fue pionero. Fue la primera Chair por América Latina del Comité de Mujeres y Psicoanálisis de la IPA (COWAP 1998-2001), y luego Chair internacional de dicho Comité (2001-2005).

Considera que si se ha hablado tanto de la sexualidad femenina como de una sexualidad enigmática no es porque lo sea hasta tal punto o porque la sexualidad masculina no guarde secretos, sino porque lo femenino se presta a encarnar el gran enigma de la creación, es decir, la pregunta de dónde vienen los niños. Uno de los apartados más significativos es el que se refiere al tabú de la femineidad, en el cual surge el interrogante de cómo se expresan los tabúes en el presente. La aceleración del cambio social, característica de la posmodernidad, ha promovido la visibilidad de formaciones identitarias y deseantes hasta hace poco atípicas, lo que reafirma el supuesto, asumido por los estudios psicoanalíticos de género, acerca de que la subjetividad se construye en función de las representaciones y valores vigentes en cada período y lugar. Vertzner Marucco rescata las ideas de un espacio femenino propiamente dicho, el que, desde la bisexualidad innata a todo ser humano, puede hacer sentir sus efectos en un hombre o en una mujer. Una culminación a esta temática en el presente número la imprime la Mesa Redonda sobre Sexualidades en la clínica psicoanalítica hoy, con la participación de Irene Meler, Oscar Paulucci y Leticia Glocer Fiorini, y con la coordinación de Juan Gennaro.

Irene Meler se centró en la aceleración del cambio social, una característica de la posmodernidad, que ha suscitado la visibilidad de formaciones identitarias y deseantes anteriormente consideradas atípicas. Este factor reafirmaría el supuesto, asumido por los estudios psicoanalíticos de género, acerca de que la subjetividad se construye en función de las representaciones y valores vigentes en cada período y lugar. Afirma que en la modernidad tardía se ha retornado a una relativa autonomía entre prácticas sexuales e identidad subjetiva. Se observa mayor visibilidad tanto en las identificaciones homosexuales como en las transexuales, identificaciones sofocadas y sometidas a crueles castigos en generaciones anteriores. Otro tema abordado extensivamente por Meler fue el de la facilidad ofrecida en las comunicaciones, habilitada por la informática, de donde ha derivado la difusión de la práctica del sexo virtual, el cuestionamiento en el erotismo moderno acerca de la exclusividad, la nueva modalidad de relacionamiento amoroso, tal como el poliamor, que se distingue de las relaciones paralelas clandestinas en tanto se trata de un pacto explícito.

Meler también destacó que los desarrollos actuales en las tecnologías médicas favorecen la prevalencia de una medicina del deseo por sobre la medicina tradicional. Las nuevas tecnologías han hecho posible la reasignación de sexo, un proceso que muestra que es “más fácil modificar los cuerpos —antes concebidos como el referente sólido, material, del psiquismo— que los deseos de ser, anclados en la constitución temprana del narcisismo, un proceso que tiene lugar en un contexto vincular”.

Oscar Paulucci centralizó su exposición en conceptos psicoanalíticos de Freud y Lacan, conceptos que fundamentan la clínica y técnica psicoanalíticas. Consideró que la diversidad y la complejidad de la sexualidad humana es una cuestión que el psicoanálisis ha sostenido desde sus inicios. El psicoanálisis ha apostado a la singularidad y a intentar en el análisis sucesivas reescrituras en la repetición, reescrituras que ayudan al sujeto a producir una diferencia en la repetición, dado que le brindan un margen mayor de libertad respecto de sus modos singulares de goce sostenidos por la fantasía inconsciente.

Paulucci subrayó que la clínica psicoanalítica es una clínica bajo transferencia. Si no la hay, no hay posibilidad de operación interpretativa. El psicoanálisis no se propone de ninguna manera una normativización psicológica hétero u homo normativa. Y, por supuesto, el límite del analista es que el sujeto en análisis se haga cargo de lo que desea, es decir, el límite que implica dicha asunción le corresponde a él y no al analista. Consideró, además, que desde la experiencia y la teoría psicoanalítica se hace necesario diferenciar la posición sexual inconsciente, “carácter y actitudes sexuales” de la elección de objeto, tal como Freud lo plantea en la “Joven homosexual”. Su posición —de acuerdo con las ideas de Lacan— es que “hombre y mujer son significantes”, o sea, que no hay una esencia hombre o mujer, no hay seguridad en el campo neurótico. Siguiendo estas ideas, añadió que Lacan ubica en cada ser parlante un lado hombre y un lado mujer, más allá del sexo biológico. El lado hombre quedaría ligado a lo universal, al todo, al conjunto de los hombres y al goce fálico; mientras que del lado mujer se plantearía como no-toda sujetada al orden fálico. Paulucci ilustró muy dinámicamente su exposición con numerosos ejemplos de textos psicoanalíticos y películas de amplia repercusión en nuestro medio.

La exposición de Leticia Glocer Fiorini abordó numerosos aspectos en debate respecto de las diversidades sexuales. Señaló la necesidad de abrir nuestra escucha, de poder estar atentos a lo nuevo, no solo en el discurso, sino en la conflictiva de cada paciente. Reflexionó que estas circunstancias exceden a un fenómeno de la época, dado que hay otras perspectivas para pensar los diferentes recorridos del deseo y cuestionar la fijeza de las identidades. Sin embargo, es necesario admitir que la escucha siempre tiene límites, porque está inevitablemente encuadrada en las posibilidades de percepción propias de la época y en la o las teorías de que dispone cada analista, además del influjo de sus creencias, preconceptos, ideologías y prejuicios.

Glocer Fiorini agregó que hay que diferenciar la psicosexualidad, en un sentido freudiano, de lo que se denominan sexualidades contemporáneas, en el sentido de las diversidades sexuales y de género que desafían las normativas clásicas del orden social. En este sentido, al hablar de sexualidades contemporáneas también se habla de las características migrantes del deseo, de la “presencia de otras formas de orientación sexual, de géneros fluidos, de organizaciones familiares no convencionales que exceden a la familia nuclear clásica, todo en el marco de un veloz crecimiento de las nuevas técnicas reproductivas”. Señaló que dichas técnicas abren también un vasto campo de estudio acerca de los lazos de parentesco, las filiaciones y las características del contrato social, por las implicancias legales, éticas, sociales y psicoanalíticas en juego.

Otros puntos destacables de su ponencia fueron una necesaria revisión y ampliación del complejo de Edipo, la distinción entre el campo del deseo y el de la identidad de género (identificaciones), la inclusión de la diferencia sexual en una trama compleja de diferencias y, de manera fundamental, un enfoque de la diferencia sexual en términos de multiplicidades desde lógicas posbinarias, que responden al paradigma de la hipercomplejidad.

La Mesa Redonda se cerró con un dinámico y rico debate entre los panelistas e incluyó aportes de los miembros presentes de la Comisión Editora.

La sección Premios introduce la monografía de Rafael Marucco dedicada a un cuidadoso estudio de la Técnica analítica: hoy como ayer, en la que despliega las modalidades técnicas del psicoanálisis en relación con su complejización permanente a través del tiempo. Trata el lugar de la sugestión en el proceso analítico y su puesta en escena en la transferencia como un eje del desarrollo del análisis, e incluye los fenómenos de la resistencia y la repetición como factores valiosos en la cura analítica. El autor considera la resistencia como un algo necesario e inevitable en la transferencia. Su tesis es que la hipnosis, como supresión del proceso elaborativo, puede estar presente de manera implícita bajo la forma transferencias positivas. El equilibrio entre una transferencia positiva y una transferencia negativa y el papel fundamental del analista son determinantes de un proceso curativo.

En Revista de Libros proponemos el título Psicopatología del poder, de Jorge L. Tizón, un psiquiatra español, reseñado de forma impecable por Carlos Moguillansky. Se trata de un ensayo que explora la perversión y la corrupción en sus expresiones individuales y colectivas, en el ejercicio de la vida pública y privada, y en el uso del poder como un factor de seducción, de persuasión o de extorsión en el manejo de la voluntad del semejante.

En Revista de Revistas, Juan Carlos Weissmann nos ofrece una acotada reseña de la revista alemana Psyche, el primero de cuyos artículos remite a la nueva edición de la Standard Edition, que nuestros lectores ya conocen a través de un trabajo de Mark Solms publicado en el Volumen LXXV de nuestra Revista.

Los otros dos artículos se refieren a “Hogar, falta de hogar y estar en ninguna parte en la temprana infancia” de Joshua Durban, y a “La historia del movimiento psicoanalítico en España”, María Luisa Muñoz de la Cruz.

En los Obituarios, lamentamos las pérdidas de una colega muy apreciada en nuestra comunidad, la Dra. E. Gennari de Rocca, y la del significativo colaborador de la institución y maestro de analistas, el Dr. David Maldavsky.

Por último, y no por ello menos importante, incluimos una nueva edición de los Objetivos y requisitos de presentación de la Revista de Psicoanálisis, ajustada al formato requerido por la APA (American Psychological Association), Manual de publicaciones de la American Psychological Association. (2010) (3a ed). México, MX MX: El Manual Moderno. Basado en Publication Manual of the American Psychological Association. (2010). (6a ed). Washington: American Psychological Association. Esto no implica dejar de lado ciertas características singulares que caracterizan el formato de nuestra Revista, que debe, sin embargo, seguir los lineamientos internacionales en cuanto a edición y publicación. Este apartado fue elaborado en estrecha colaboración por los integrantes del staff de la Revista de Psicoanálisis, la Comisión de Publicaciones, la Comisión de Biblioteca, APA Digital y APA Editorial.

Comité Editor de la Revista de Psicoanálisis

Susana Vinocur Fischbein

Directora