El arte como límite del cuerpo

Lo femenino y la creatividad en la obra de Nicola Constantino1

Gabriela Goldstein – Julio 2019 IPAC-APA

Nadie sabe lo que puede un cuerpo, (parafraseando a Spinoza) ni lo que puede el arte. La pregunta por la creación y la creatividad, siguen pulsando, entre lo insignificante de un termino superficialmente usado, y la dimensión escandalosa que puede tomar al aparecer en la potencia de su eficacia. En el arte y en el psicoanálisis. Sin embargo, No hay creatividad sin limite, o frontera. ¿Cual es el límite del arte como cuerpo de la obra? Un abordaje es el que propongo a partir de la obra de la artista argentina Nicola Constantino en relación con el texto de Freud “Lo Ominoso” (1919).

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En el artículo “Lo Ominoso” (1919) Freud afirma que el psicoanalista no es proclive a indagaciones estéticas puesto que trabaja en otros estratos de la vida anímica, “ámbitos marginales” al estudio de lo bello. Sin embargo, cuando Freud se interna en las profundidades de la palabra-concepto “ Unheimlich” y está iniciando un giro que será piedra angular para una estética psicoanalítica moderna, la cual da cuenta del fenómeno del arte y específicamente del arte contemporáneo. El texto de Freud es la apertura a una categoría estética psicoanalítica, que más adelante desarrolló Eugenio Trías, en su libro “lo bello y lo Siniestro” (1982) entre otros. La riqueza conceptual que Freud despliega en el texto es uno de los caminos para la lectura de un abordaje de lo femenino: lo bello y lo siniestro, el complejo de castración, la mirada y los ojos, la mujer que es un autómata y lo inanimado, el doble, y la “compulsión de repetición”, iluminados en la obra de Nicola Constantino. También surge desde otra de las acepciones de lo (Un) “Heimlich”, en la intimidad de lo femenino, el lugar de la primera morada, que más allá del narcisismo primario, da cuenta de un gran amor, perdido, el “otro prehistórico inolvidable” (Freud, 1895) al que nunca se podrá igualar, que tal vez, causa del crear.

La experiencia estética, trasciende lo bello y placentero, tal como lo presenta en su obra Nicola Constantino. La Inquietante extrañeza, en clave íntima (extima) presenta el registro del “fenómeno” de la creación en el cuerpo de la obra, y el cuerpo mismo de la artista como lo veremos en su obra “trailer”. El arte aparece en la obra como, condición de reencuentro y elaboración del trauma. El arte implica un doble efecto: “anestesiar las heridas más profundas y al mismo tiempo revivirlas” dice M. Schneider (2010, p.47) y Constantino afirma: “Sí, pero te digo, e l arte es lo único que todavía no está anestesiado por esa cosa permanente, repetitiva, porque no es algo que ves todos los días .” Desanestesiar, despertar, desencapsular el narcisismo (G. Goldstein 2005, 2016), y al sujeto actual alienado, es evidente: arte, nos interroga. Nicola Constantino afirma en relación al arte: “La gente quiere entender todo, yo prefiero que se pregunten ‘¿Qué carajo es esto?

2-

Nicola Constantino es una artista argentina nacida en Rosario, provincia de Santa Fe de la que emigra a Buenos aires siendo muy joven para formarse como artista. Su padre, era un cirujano que operaba en su casa –consultorio, su madre era modista que luego Nicola diseñaba. Ambos cosían, la piel, y las ropas y vestidos. Dos fuentes de las principales que marcarían su obra en muchos aspectos. “Hay cuestiones de mi infancia que nunca perdí. Afirma la artista”.

En su obra, Nicola va a darle La palabra a la obra,la palabra a la cosa, la cosa, que recupera así en das ding, la plurivocidad del inconsciente, en la obra, sacudiendo el sentido y los sentidos. Los afectos. Nicola “juega” con las ideas, entre el sentido propio, y el sentido figurado de la palabra, la obra va produciendo metáfora, e ironía al tomar “la cosa”, por la palabra, como vemos en su instalación “trailer”. (foto tráiler)

La obra “tráiler” (una instalación) es un tráiler (casa rodante), y “tráiler”, es al mismo tiempo su video “Tráiler”, que es su obra. Pero además resuena en homofonía con thriller, tráiler, thriller, homenaje intertextual al film noir que nos expone a la crudeza de lo “un Heimlich” que retoma algo de lo femenino de una manera radical.

3-

Uno de los fenómenos que producen un efecto ominoso aparece en un tipo de “division”, como en la duplicacion, un doble. La autómata, Olympia, en “lo Ominoso” freudiano. Este fenómeno remite a lo más primario del psiquismo en donde “…la “duda sobre si en verdad es animado un ser en apariencia vivo, y, a la inversa, si no puede tener alma cierta cosa inerte” produce sorpresa y horror. La dimensión subversiva del arte que aparece como duplicación de lo igual, y que es siniestra, es lo que Hal Foster, critico de arte americano contemporáneo, denominó “El retorno de lo Real”, y que desde el psicoanálisis conceptualizo M. Recalcati, entre otros, siguiendo a Lacan, como la estética del “Encuentro con lo real”. Esta es la dimensión categorial que habita en el arte contemporáneo y muchas de sus manifestaciones. El fenómeno del doble, y un efecto ominoso que es puesto en acto en la obra de Constantino, es uno de los ejes a señalar, en donde “…se indagan los vínculos del doble con la propia imagen vista en el espejo y con la sombra, el espíritu tutelar, la doctrina del alma y el miedo a la muerte…” (Freud, 1919). En la obra de la artista “tráiler” aparece su doble en forma inquietante, que la acompaña…hasta que nace su hijo, momento en que decide eliminar a la doble. Lo extraño de la otredad se transforma en la existencia de otro, lo ajeno en familiar y tiene lugar en la ecuación simbólica, con un hijo. Pero también es con el otro, que como semejante será parte de lo familiar, y parte de lo singular del prójimo que es un sujeto diferente.

4- En sus propias palabras:

Me sorprendió lo mal que se transmite la maternidad” dice Constantino en una entrevista (1). Igualmente nadie puede transmitir a alguien que no tiene hijos lo que significa tenerlo. “Lo tuve por donación anónima. Esta casa la hice porque quería tener un hijo y no andar de acá para allá. Cuando buscaba quedar embarazada pensé en la obra “Tráiler”, donde construyo a mi doble y me dupliqué porque una sola no puede con todo. Fue un paliativo de la soledad”.(1). Y continúa diciendo: “Cuando yo empece a construir la doble tenía una idea muy diferente de lo que finalemtne resulto. Yo creía que el embarazo iba a ser devastador para mi cuerpo ( un temor lógico a los 45 años de edad). Me pareció una metáfora muy tierna preservar en mi calco a la mujer que yo era antes de los estragos delembarazo y la maternidad, y convertirme yo en la madre que sufre la debacle física. Según mi idea original, la doble y yo ibamos a ser dos cuerpos escindidos de una sola alma. Pero resultó ser todo lo contrario. Pese a todos mis esfuerzos, mi doble nunca fue hermosa como yo quería. Además, siempre dio un poquito de miedo. Y yo embarazada-por las hormonas-estaba cada vez más linda ( advertí cuantos prejuicios falsos existen en este sentido). (1)

“La doble nunca dejó de parecer un cadáver viviente, y terminó resultandome amenazadora” dice Constantino. “Yo no quería que aquiles ( su hijo) viera ese monstruo igual a su madre. Con mucho dolor, tome la dificil decisión de desacerme de ella y terminé arrojandolá por una escalera. La histora que se ve en Trailer, es real”.

Vemos como los limites de la ficción y la realidad y la obra, se borran, momentaneamente y emergen trans-formados como parte de sus mecanismos creativos, en donde la vida propia, y el cuerpo, directamente, da forma a la obra.

5- La creatividad y lo femenino

Un universo de lo femenino que representa la maternidad, es muchas cosas más que el recorrido de la ecuación simbólica y la posibilidad de procrear, precisamente es la dimensión más potente de lo femenino que es crear. El cuerpo y lo femenino participan en el hacer obra, en lo que se llama creación, y esta dimensión trasciende al género, se trata de algo de lo que genera, dar vida a la materia desde lo sensible y lo inteligible. El elemento femenino, infaltable en la subjetividad para que el gesto espontaneo tenga lugar, siguiendo el pensamiento de Winnicott. No sin la dimensión simbólica, como terceridad. En el origen del ser, está lo femenino, cuyo destino, como posición sexuada ,o modos de goce será singular para cada quien. Eso femenino del origen está en la prehistoria de lo humano. La gran diosa nutricia también nos hace pensar en otras épocas y otras lógicas de lo femenino, más allá de Edipo temprano. Más allá del lenguaje, una forma de sensorialidad pensante, huellas al momento de inscribirse como posibilidad de crear y dar sentido. “habla” le dijo luego Miguelangel a su gran obra, Moises. El arte, y la experiencia creativa es, por así decirlo, la estrategia posible, una de las mejores, junto al psicoanálisis ante la extrañeza del mundo, de la “condición Humana” en la alteridad y del encuentro con aspectos del si mismo desconocidos, escindidos que pueden “integrarse”, transfigurarse creativamente en la obra, y en la vida propia.

Referencias

  • Freud, S. (1919): “Lo ominoso”, A. E., XVII, Buenos Aires.
  • Foster, H. (2001), El retorno de lo real, la vanguardia a finales del siglo, Akal, Madrid
  • Goldstein, G. ( 2005). “La experiencia estética”, Buenos Aires: del estante editorial.
  • Recalcati, M. (2006) Las tres estéticas de Lacan, Ediciones del Cifrado, Buenos Aires.
  • Trías, E. (1981), [Lo Bello y lo Siniestro (1982)].
  • Noticias: Constanza Guariglia@congua
  • Nota 1: Entrevista de Hans-Michael Herzong