Qué mirada tienen los niños de la orientación sexual de sus padres

  • Coordina: Lic. Marta Kreiselman de Mosner
  • Día y hora de reunión: 3er Martes de cada mes de 13 a 14 hs.
  • Frecuencia mensual
  • Integrantes: Lic. Karina Matticoli; Dra. Carla Sacerdoti, Lic. Susana Caldas; Lic. Mabel García; Lic. Graciela Jolodenco Zelicovich de Meyrialle

Introducción

  1. El concepto de verdad en los niños
  2. Modos infantiles de metabolizar las tristezas y duelos.
  3. Concepto de duelo. (Destinos de dolor en el trauma y mesa redonda)
  4. La teoría falocéntrica en la obra Freudiana
    1. La lógica binaria
    2. ¿Hay correspondencia entre ambas postulaciones?
  5. El fenómeno de sentimiento de vergüenza en los niños
    1. Conformación del dique pulsional a partir de la falta. (Alicia y Norma puede colgar aquí sus trabajos)
    2. ¿La angustia de castración y la envidia al pene se transfieren a la falta de padre (varón) o madre (mujer) en hijos de parejas homoparentales, niños en duelo, etc?
    3. ¿La inscripción de la diferencia sexual anatómica quedaría remplazada por la percepción de la falta de uno de los progenitores?
    4. ¿Instalan en su uso el tema de la diferencia?
    5.  ¿Cómo sería en otras lenguas?
  6. 6. Un aporte del leguaje sintáctico. Los verbos copulativos (ser, tener y parecer).
    1.  ¿Instalan en su uso el tema de la diferencia?
      ¿Cómo sería en otras lenguas?
  7. CASOS CLÍNICOS

Introducción

Vamos a investigar acerca de los modos en que los niños perciben su propia sexualidad. Ideas, conjeturas y sensaciones. Teorías sexuales infantiles que avalan su investigación.

Repasaremos en lo dicho por Freud en “Tres ensayos para una teoría sexual” (1905, Tomo VII, p. 165).

… “En el chupeteo o el mamar con fruición hemos observado ya los tres caracteres esenciales de una exteriorización sexual infantil. Este nace apuntalándose en una de las funciones corporales importantes para la vida. Todavía no conoce un objeto sexual, pues es auto erótica y su meta sexual se encuentra bajo el imperio de una zona erógena”.

Más adelante agrega que para que esta zona erógena se constituya, debe tener un carácter rítmico ligado a la sensación placentera.

Es decir, la sexualidad infantil se siente desde las zonas erógenas apuntaladas por funciones importantes para la vida. El fenómeno rítmico impone una frecuencia de repetición placentera que da dominio y certeza a la conquista del placer.

Este crisol abre el camino a la pulsión de saber. En el principio son sensaciones, principio de placer / displacer. Vivencia de satisfacción y vivencia de dolor.

Fuentes pulsionales que florecen las preguntas de las teorías sexuales infantiles.
Curiosidad y apertura a los interrogantes acerca de la vida, placer y dolor.

Es interesante detenerse a pensar como inicia Freud su trabajo. “Sobre las teorías infantiles” (1908, Tomo IX, p. 187, Amorrortu editores).

…“El material en que se basa este resumen proviene de varias fuentes. En primer lugar, de la observación directa de las exteriorizaciones y del pulsionar de los niños; en segundo, de las comunicaciones de neuróticos adultos que en el curso de un tratamiento psicoanalítico refieren lo que recuerdan conscientemente sobre su infancia, y, en tercero, de las inferencias, construcciones y recuerdos inconscientes traducidos a lo consciente que son fruto de los psicoanálisis con neuróticos”.

Resumiendo, sería:

  1. La observación directa de la exteriorización del pulsionar de los niños.
  2. Recuerdos y comunicaciones de los pacientes adultos en un tratamiento psicoanalítico.
  3. Inferencias, construcciones y recuerdos inconscientes interpretados y traducidos por un psicoanalista.

Sin embargo, se nota un Freud apesadumbrado por lo que denomina “una gran dificultad del adulto”.

“Si uno no atribuye a los niños actividad sexual alguna, tampoco se tomará el trabajo de observarla, y por otra parte sofocará de ella las exteriorizaciones que resulten llamativas”.

El adulto no quiere ver lo que produce incomodidad. Pero a pesar de esta dificultad, la curiosidad de los niños se despierta bajo el “aguijón las pulsiones egoístas que las gobiernan” (Freud, p.189).

El apremio de la vida y el retiro de la asistencia por los padres, la perdida de exclusividad por el nacimiento de un hermano, genera esfuerzo de saber.
¿De dónde vienen los niños? Los niños rehúsan creencias a las distintas teorías explicativas de los adultos, se sienten engañados y rechazados. Perciben que los “grandes” rodean de secretos las investigaciones acerca del tema.

Se abre una brecha entre lo que los niños creen y sienten por una predilección pulsional, pero no son “correctas para los grandes”. Las teorías que investigan los niños y les dan sensación de certeza y verdad son:

  1. Atribuir a todos los niños, incluso a las niñas un pene. Como el varoncito conoce en su cuerpo.
  2. La teoría cloaca. Los niños se hacen comiendo alguna comidita y nacen por el ano.
  3. La concepción sádica del coito de los padres.

Sexualidad e intelecto de los niños se inician en estas teorías que fueron construidas con mucho celo y dedicación para saber que hacían los padres juntos y de donde vienen los niños.

¿Los niños de hoy suspenden la investigación sexual infantil? ¿ya no advierten la diferencia sexual anatómica?

Nuestra investigación apunta a percibir si todas estas construcciones conceptuales de los adultos acerca de las distintas sexualidades de sus padres no constituyen otra brecha de engaño y desilusión para los niños.

Qué de nuevo trae el adulto con estas nuevas configuraciones. Y si no es producto de lo ya investigado por ellos en la infancia perversa polimorfa. Es decir, saber acerca de los motivos por los cuales mamá y papá están en la cama, o sus funciones. Y de dónde vienen los niños.

¿Cuál sería la posición del psicoanalista de niños»?