Secretaría Científica

Por cierto que también nosotros llamamos absurdo al sueño; pero numerosos ejemplos pudieron enseñarnos cuán inteligente es cuando parece absurdo”

S. Freud (AE 5 p. 580)

En el espacio de la Secretaria Científica del Claustro de Analistas en Formación de la Asociación Psicoanalítica Argentina, nos proponemos trabajar e intercambiar pensamientos e ideas, en torno a la temática elegida para este año 2020: “Sueños. Escenarios oníricos de la transferencia”.

“Los sueños, sueños son” aseveraba el serio y enigmático poeta con aplomo y pesimismo. Más no contaba con Freud, que hizo del sueño y su estudio el paradigma del psicoanálisis, dándole un volumen nunca antes visto y por demás desconocido hasta su existencia. Eso que sucede entre vigilia y vigilia tiene sus propias leyes, reglas y propósitos, “el soñar es, evidentemente, la vida que es propia del alma mientras duerme” (p.79 AE 15) y desde diversos y variados ángulos encaró Freud el estudio de los sueños y con ello del alma del soñante, legándonos definiciones que de profundizarlas no harían más que acrecentar nuestro interés y estimulo por el psicoanálisis. A la tan mentada definición “el sueño es el guardián del dormir se le suma “El sueño no es más que una forma del pensar” (AE 14 p.63), es decir, pensamientos oníricos que se presentan en imágenes, un verdadero “pensar en imágenes”, que se constituye como el “testimonio del modo de trabajo primario de nuestro aparato psíquico” (p559) y “una formación plena de sentido” (p.519). A la vez, el sueño “es el sustituto de la escena infantil, alterado por transferencia a lo reciente” (p.540) y, para que no queden dudas del arcaísmo del sueño, “todos los sueños… son sueños de niños” (p195 AE 15). Los sueños, insiste Freud, son “la genuina operación psíquica del soñante” (p. 617) y por ende “un acto psíquico de pleno derecho” (p.527). Todos los sueños “son absolutamente egoístas, en todos emerge el querido yo” (p.276), querido y maleable yo, frágil e inocente, pero también, “los sueños son eliminaciones de estímulos (psíquicos) perturbadores del dormir, por la vía de la satisfacción alucinada” (AE 15 p. 125) y “un sueño es también una proyección, una exteriorización de un proceso interior (AE 14 p. 222), definiciones que lo llevan a otra más polémica y poco considerada; “el sueño es, pues, una psicosis, con todos los despropósitos, formaciones delirantes y espejismos sensoriales que ella supone” (AE 23 p. 173). Por último, su tesis y apuesta “el sueño es el intento de un cumplimiento de deseo” (AE 22 p. 27).

¡Vaya si complejizó la concepción del sueño!

Así es como al desinvestir al mundo y a nosotros mismos, todos y cada uno desplegamos por las noches variopintas obras teatrales escritas muchos años atrás, donde se representan escenas psíquicas que tienen como colofón a Edipo y Narciso y donde todos los personajes internos cobran vida. El gran Fechner –como gustaba llamarlo Freud- afirmaba que “el escenario de los sueños es otro que el de la vida de representaciones de la vigilia” (AE 5, p. 529). Estas “otras escenas” son también, agregamos, las que se despliegan en el escenario de la transferencia ya que “las vivencias infantiles más antiguas no las tenemos más como tales, sino que son remplazadas en el análisis por ´transferencias´ y sueños” (AE 4 p.199). Transferencia y sueño se presentan la más de las veces de un modo críptico, enigmático, desfigurado e ininteligible para lo que anteponemos nuestras rudimentarias armas: el análisis personal, la supervisión, el estudio y el trabajo con colegas y pares. Y es que las formaciones de compromiso, síntomas, fantasías, y por supuesto los sueños, sólo adquieren sentido a la luz de la transferencia y al mismo tiempo, ellas constituyen “la vía regia” para comprender lo que ocurre en la transferencia misma. (Winocur y otros, 1982)

Es condición del sueño –y de la transferencia entonces- su presencia disfrazada, camuflada para evadir la censura y así, hacerse presente al soñante. Por esto, dice Freud, es necesario el trabajo de la interpretación. Interpretar, que no es más que “hallar un sentido oculto” (AE 15, p. 78). Oculto para el analista, pero sobre todo, oculto para el propio soñante. Esa condición de extranjería trae enmascarado un tenor infantil, sexual y reprimido. El pasado todo se presentifica en esas imágenes nocturnas y el soñante se topa con las mociones que durante la vigilia se encuentran apartadas de la consciencia. Será tarea del trabajo de la interpretación, que se opone al trabajo del sueño, encontrarle los diversos sentidos a los sueños, tarea conjunta entre paciente y analista. Romperlos en pedazos como aquel recuerdo infantil suscitado en el análisis del sueño de la “Monografía Botánica”, donde el niño Freud de 5 años destrozaba con deleite junto con su hermana la lámina de colores de Persia, ¿Qué es “analizar” sino descomponer “parte por parte”?

Junto con Tres ensayos de teoría sexual, La interpretación de los sueños fue el texto que más revisiones y actualizaciones tuvo en vida de Freud, sumergirse en su estudio es recorrer la historia de los sueños y el autoanálisis de Freud, pero también la historia del movimiento psicoanalítico, los maestros de Freud y sus discípulos; es el encuentro con el andamiaje teórico más importante y cabal hecho por un sólo hombre hasta el día de la fecha. Es tan meticuloso el estudio de La interpretación de los sueños que uno no tiene más que sonreír cuando Abraham en una carta a Freud con fecha del 23 de Noviembre de 1908 le dice “La interpretación de los sueños es tan redondeada y completa que de nuestro lado no queda nada por hacer” Sin embargo, ¡Cuantas contribuciones teóricas de suma importancia han sido aportados por analistas luego de Freud! Jones y su estudio de la pesadilla, Anzieu y el autoanálisis de Freud, entre nosotros Garma, discutiendo la teoría de la satisfacción de deseo, por nombrar sólo algunos.

En Soñar con Freud Marinelli y Mayer sostienen que La interpretación de los sueños comparte el mismo destino que otros clásicos de la historia universal como El capital de Marx o El origen de las especies de Darwin, libros muy vendidos pero poco leídos. ¿Aplica esa sentencia para los psicoanalistas? ¿Leemos los analistas el texto basal del psicoanálisis? ¿Está perimido el sustento teórico que el texto propone?, Dice Freud: “Durante los largos años que insumió mi trabajo sobre los problemas de las neurosis, muchas veces me sentí desorientado y aun me extravié; y entonces fue siempre La interpretación de los sueños la que me devolvió la confianza en mí mismo” (AE 5, p. 20), pasados los 120 años de su publicación ¿sigue siendo el libro en cuestión la brújula con la que contamos los analistas cuando perdemos la confianza en la eficacia terapéutica del psicoanálisis?

Decíamos -y suscribimos- que el sueño es el paradigma del psicoanálisis y “quien no sepa explicarse el origen de las imágenes oníricas se esforzará en vano por comprender las fobias, las ideas obsesivas y las delirantes, y aun, llegado el caso, por ejercer sobre ellas una influencia terapéutica” y aún más “Si lo descubrís todo acerca del sueño, habréis descubierto todo lo relativo a la insania” (p. 560 n. 26) afirma Freud citando a Jones que a su vez cita a Hughlings Jackson.

En suma, la invitación para el trabajo del año 2020 es que podamos suscitarnos interrogantes que surjan del trabajo en conjunto y el intercambio entre los colegas y los invitados. Interrogantes que serán la brújula del trabajo que realizaremos en el espacio de Científica.

Secretario Científico: Lic. Christian Lopardo
Integrantes de la comisión: Lic. Florencia Groisman, Lic. Hernán Hasperué, Lic. Matías Luzuriaga, Lic. Vivian Secco.

Claustro de Candidatos

  • Presidente: Lic. Gabriela Piacquadio
  • Secretaria: Lic. Verónica Dreussi
  • Coordinadora Diálogos Clínicos: Lic. Laura González.

    Equipo: Lic. Verónica Widder, Lic. Carina Gutterman, Lic. Lucila Winocur y Lic. Shirit Wolynski

  • Secretario Científico: Lic. Christian Lopardo.

    Equipo: Lic. Hernán Hasperué, Lic. Florencia Groissman, Lic. Vivian Secco y Lic. Matías Luzuriaga.

  • Secretaria de Cultura: Lic. Chiara Bille
  • Secretaria Interinstitucional: Lic. Javiera Marqués Rosas
  • Delegados ante Instituto Ángel Garma: Lic. Juan F. Solari y Dr. Alejandro Begue
  • Delegados ante Secretaría Científica de APA: Lic. Juan F. Solari y Lic. Javiera Marqués Rosas
  • Delegados ante Centro Racker: Lic. Florencia Groissman, Lie. Hernán Hasperué y Lic. Silvina Efrón
  • Delgada ante IPSO: Dra. Silvia Acosta
  • Delegada ante OCAL: Lic. Javiera Marques Rosas

Revista Moción

  • Editor Revista Moción: Lic. Juan Buccheri.
  • Editora Adjunta: Lic. Ursula Zapata Ugstad.
  • Equipo: Lic. Hernán Hasperué.

Revista Out Art – APA Edition

  • Directora Revista: Lic. Chiara Bille
  • Editora: Lic. Romina Alves
  • Jefes de contenidos: Lic. Gabriela Piacquadio, Lic. Javiera Marqués Rosas

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