Secretaría Científica

En la Secretaría Científica de Candidatos apostamos a renovar una vez más, la propuesta de dialogar y producir entre pares. Este espacio de intercambio del Claustro abre al devenir transferencial con la teoría, pero sobre todo a forjar un vínculo transferencial entre colegas, aquello que en la ‘Mesa Argentina’ (espacio interinstitucional formado por candidatos de los distintos claustros del país) se ha dado en llamar ‘la cuarta pata del trípode’.

‘La transmisión de la teoría supone en psicoanálisis el análisis del analista y su relación con otros analistas, lo que equivale siempre a cierta transmisión oral del saber. Esta transmisión pertenece al discurso psicoanalítico.’

Oscar Masotta

‘Pulsión, enlaces posibles’ es el tema que abordaremos en los sucesivos encuentros de este año.

Pulsión, concepto metapsicológico, nombrado por Freud como fundamental dentro de lo que constituye la estructura de la teoría psicoanalítica. Esteconcepto básico o ‘grundbegriff’ -en alemán-, es aquello más abstracto de la teoría, del cual no obstante no dejamos de observar sus manifestaciones en la clínica.

‘La doctrina de las pulsiones es nuestra mitología por así decir. Las pulsiones son seres míticos, grandiosos en su indeterminación. En nuestro trabajo no podemos prescindir ni un instante de ellas, y sin embargo nunca estamos seguros de verlas con claridad.’ ‘Angustia y vida pulsional’ Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis Sigmund Freud (1932) pág.88 XXII Amorrortu Ed.

El Trieb, una invención, una convención freudiana presentada al modo de un mito; aquel que intenta acercarse, dar cuenta de un origen. De posibilitar una articulación simbólica, al decir lacaniano.

Lacan prefiere designar a la pulsión como ‘ficción fundamental’, más enlazada al lenguaje, despojándola en sus desarrollos de cierta materialidad presentes en los escritos freudianos.

‘Las pulsiones son nuestros mitos, ha dicho Freud. No hay que entenderlo como una remisión a lo irreal. Es lo real lo que mitifican, según lo que es ordinario en los mitos: aquí el que hace el deseo reproduciendo en ello la relación del sujeto con el objeto perdido’ J. Lacan ‘Del Trieb de Freud y del deseo del psicoanalista’ Escritos 2 p.860 Ed. Siglo Veintiuno

Una de las cuestiones que plantea Freud de la pulsión es su indeterminación. La indeterminación freudiana y la ficción lacaniana nos ubican en la dimensión azarosa y contingente del objeto y del recorrido pulsional.

Para Freud este concepto ‘fronterizo entre lo anímico y lo somático’ es una ‘exigencia de trabajo impuesta a lo anímico a consecuencia de su trabazón con lo corporal’. Ubica allí cuatro términos de la pulsión. Del objeto dice que es lo más variable, que no está enlazado a la pulsión y que puede ser un objeto ajeno o una parte del cuerpo propio. En cuanto al empuje dice que la pulsión no tiene ni día ni noche, ni primavera ni otoño, ni alza ni baja, es una fuerza constante. (Lacan agrega que carece de ritmos, por lo que no resulta posible asimilarla a una función biológica). La fuente, ese proceso somático que es representado en la vida anímica por la pulsión. La fuente es la zona erógena, que dentro de la vida anímica nos es conocida sólo por sus metas . La meta de la pulsión es la satisfacción, que puede ser parcial, de meta inhibida, cuyos caminos pueden ser diversos, permutables. Lacan plantea interrogarse sobre la cuestión de la satisfacción, en tanto en la sublimación es de meta inhibida sin dejar de ser una satisfacción o en el síntoma donde aparece de manera paradójica.

‘En cierto modo, al dar con su objeto la pulsión se entera, precisamente, de que no es así como se satisface. (…) la necesidad de la exigencia pulsional, es justamente porque ningún objeto de (…) necesidad puede satisfacerla pulsión’ J. Lacan Seminario 11 ‘Desmontaje de la pulsión’ pág. 175 Ed. Paidós

Introducido por Freud en ‘Tres ensayos sobre teoría sexual’ (1905) por primera vez, el término pulsión fue ampliamente desarrollado unos años después en ‘Pulsiones y sus destinos’ (1915) donde ubica un primer dualismo pulsional: entre pulsiones sexuales y pulsiones de autoconservación. El dualismo está unido a la idea de conflicto, de fuerzas enfrentadas.

Freud establece como destinos pulsionales los siguientes; el trastorno hacia lo contrario, la vuelta hacia la persona propia, la represión y la sublimación.

Los dos primeros, destinos pre represivos, suponen un nuevo acto psíquico, inaugural, una primera matriz yoica. Con ‘Introducción del narcisismo’ (1914) el Yo pasa a ocupar un lugar entre los objetos sexuales y reconocido como el más significativo. Con lo cual se tornaría insuficiente esta primera dualidad pulsional.

Conforme fue articulando y complejizando su teoría Freud, fue cambiando algunos de sus postulados. La observación clínica de la ‘compulsión de repetición’ en el tratamiento psicoanalítico y en el juego de los niños (junto a los sueños traumáticos) lo ubican en el camino del giro de 1920 primero en su artículo ‘Lo ominoso’ (1919) y luego en ‘Más allá del principio de placer’. Advierte allí que la equivalencia entre placer y reducción de tensión psíquica no siempre coinciden. Sino que por el contrario existen tensiones que son placenteras, y lo que es placentero para un sistema puede ser displacentero para otro. Un síntoma penoso puede conllevar placer (o goce) inconsciente.

Un vuelco en una articulación de lo dinámico, lo económico y lo tópico. Introduce entonces un nuevo dualismo pulsional, entrePulsiones de vida (Eros-libido-ligadura-descenso de tensión) y Pulsiones de muerte (desligadura-regreso a un estado de reposo absoluto-descarga completa). Estos escritos junto a ‘El yo y el ello’ (1923) y ‘El problema económico del masoquismo’ (1924) conforman el nuevo cuadro estructural del psiquismo.

Nuestro título, ‘Pulsión, enlaces posibles’ alude también a la posibilidad de no enlace, de un no todo, de resto, de aquello que insiste, que retorna, que la satisfacción nunca es sin pérdida

En este enunciado realizado sobre la pulsión, tema por demás vasto, que anuda a multiplicidad de otros conceptos psicoanalíticos, es nuestra intención aquí, lejos de abarcarlo más bien dar un paso inicial en nuestro recorrido.

Esperamos entonces el encuentro entre todos los colegas candidatos para mantener fecundos intercambios, despertando así interrogantes que
constituyen la esencia de nuestra práctica.

  • Secretaria Científica: Lic. Gabriela Piacquadio
  • Integrantes de la Comisión: Lic. Matías Buzzo Pipet, Lic. Verónica Dreussi, Lic. Cristian Lopardo y Lic. Agustina Chico